Psicosomática

somatizarMuchas personas presentan una apariencia de funcionamiento psíquico normal, incluso una hiperadaptación social, es decir, son muy normales, además de eficaces y con gran rendimiento en sus actividades. No manifiestan síntomas psicológicos, tales como angustia, depresión u otros afectos.
Su única problemática se presenta en el sufrimiento de enfermedades puramente orgánicas o psicosomáticas que a veces aparecen y se hacen crónicas, en estados de fatiga y decaimiento físico general, enfermedades autoinmunes, etc.
Aunque a veces no hay claramente una especificidad de situaciones conflictivas, estresantes ni un factor psicológico que den cuenta del desencadenamiento de la enfermedad psicosomática, se ha estudiado el funcionamiento psíquico y afectivo de estas personas, dando lugar a todo un desarrollo terapéutico que puede servir de ayuda a quienes presentan esta problemática.
Esta perspectiva puede ayudar también en el caso de las reacciones psíquicas ante enfermedades somáticas graves, o a consecuencia de accidentes físicos. Es decir, en general, al tratamiento de personas con trastornos psicosomáticos o enfermos con implicaciones afectivas por dicha enfermedad, siempre desde la singularidad de cada caso y la biografía de cada persona.
Por ello, además de la atención médica adecuada que necesita la persona que sufre este tipo de trastornos, es conveniente que reciba una ayuda psicoterapéutica que pueda proporcionar la expresión de las emociones, detectar los posibles conflictos y situaciones estresantes y desencadenantes, lograr un sentido y una comprensión de su malestar psicosomático e integrarlo en su vida cotidiana y en su historia personal.