Adolescentes

adolescentesLa adolescencia es un momento crítico en el desarrollo del ser humano, que genera un trabajo psíquico profundo, trasformador de la personalidad, de gran envergadura y no exento de riesgos.
Con la llegada de la pubertad, la organización psíquica y afectiva que había permitido al niño conseguir buenas herramientas e instrumentos para estudiar y centrarse en sus tareas de aprendizaje y desarrollo de habilidades, se derrumba. La adolescencia se manifiesta así como un momento crítico, de cambio y, por tanto, de vulnerabilidad.
Las tareas que debe afrontar el adolescente son grandes: resolver la dependencia de los padres, manejarse con la autoridad, adquirir normas y valores propios, desarrollar una sexualidad madura, lograr un sentimiento de autoestima.
Así, el adolescente debe enfrentarse a grandes cambios, no sólo en su propio cuerpo, sino también en las relaciones del entorno familiar y social: el tránsito de la infancia a la vida adulta, el cuestionamiento de la vida en familia frente a la vida fuera requiere en ocasiones de ayuda, de un espacio terapéutico para reforzar los mecanismos de apoyo al cambio, para hacer frente a sentimientos de angustia, soledad, impotencia, confusión, fracaso e inutilidad, desilusión y depresión.
Durante este proceso psíquico y afectivo el adolescente responderá en algunas ocasiones como el niño que fue y en otras como el adulto que va a ser. Podrá experimentar un trastorno emocional transitorio y presentar inestabilidad emocional, inseguridad, dudas, frustración y desilusión, irritabilidad, impulsividad o apatía, incluso violencia.
Hay adolescentes que atraviesan esta etapa adaptándose de una manera resignada, haciendo una huída hacia el mundo adulto, pero esto les acarrea problemas de diferente índole (dolores de cabeza, angustia, temores, fobias, problemas de conducta alimentaria…)
Hay jóvenes que se retraen, se aíslan, y no buscan ni encuentran su lugar en un grupo de amigos. Otros, por el contrario, muestran rechazo y rebeldía, y tratan de encubrir sus carencias con problemas de drogas o de fracaso escolar, sin decantarse por una vocación, etc.
También hay otros que, por circunstancias tales como la adopción, se replantean en ocasiones de forma muy angustiosa su propia historia, quién y de dónde viene.
El espacio psicoterapéutico pretende apoyar las apuestas del adolescente en el descubrimiento de sus propias elecciones, el riesgo en la toma de decisiones, el establecimiento de nuevas y significativas relaciones fuera del ámbito familiar y, en definitiva, en su desarrollo individual para convertirse en el adulto singular que elija ser.
 DIFICULTADES Y TRASTORNOS ¿Cuál sería el criterio de indicación o llamamiento a psicoterapia en un adolescente?